martes, 14 de septiembre de 2010

El turismo y las habilidades diferentes

Llevo tres años trabajando para el Programa Vacaciones Tercera Edad del Gobierno de Chile, donde se busca favorecer a las personas de este rango etáreo y a quienes tienen capacidades disminuidas o habilidades diferentes. Estos años he visto la relevancia de aplicar todas las medidas necesarias para hacer más accesible las vacaciones de las personas que por circunstancias naturales como el paso de los años o personas que les tocó vivir alguna enfermedad o accidente, no pueden desplazarse tan facilmente pero que de igual forma tienen la necesidad de viajar, conocer y disfrutar unas buenas vacaciones.

Leí hace unos dias una entrevista (realizada por Matt Gross / The New York Times) a Matt Getze, un hombre golpeado por la polio durante su niñez, pero que nunca dejó que eso lo limitara: fue nadador y skater, y ya adulto tradujo ese espíritu independiente en una vida de viajes. En 2007, creó WheelAdventure.com, una guía para exploradores como él, con problemas motrices.

En el papel, Matt Getze es como cualquier otro mochilero. En los últimos seis años ha ido de Madrid y Praga a Bangkok y Shanghai. Se quedó en hostales de diez dólares la noche en Tailandia, comió en puestos de la calle en Vietnam, buceó en Filipinas y se maravilló en Angkor Wat, Camboya. Pero este viajero de 36 años tiene la gracia de moverse no sólo en aviones, trenes y buses, sino además en una silla de ruedas.

La polio lo atacó durante su niñez en Corea del Sur, perdió casi por completo el uso de sus piernas, pero nunca dejó que su discapacidad limitara sus ansias de aventura, volviendo esa "discapacidad" en una "habilidad diferente".

De la entrevista se observa de sus miedos durante los primeros viajes. Cuando decidió ir a Tailandia y Camboya estaba preocupado. "¿Me quedaré atorado? ¿Podré salir a recorrer?" eran las preguntas en su cabeza. Cree que, más allá de las excusas que la gente se busca, lo que hay es un miedo a salir.
Cuenta también que ha probado desde hoteles y hostales de 10 dólares a cuatro estrellas. Pero generalmente trata de no gastar más de 40 o 50 dólares por noche, prefiero guardar el dinero para otras cosas. Mis hoteles deben tener algún tipo de acceso a las habitaciones, sea un ascensor o una rampa, y los baños deben ser un poco más grandes de lo normal.

Habla de los sitios web de booking e indica que con frecuencia estos sitios listan alojamientos indicando si son accesibles en silla de ruedas. Se atreve a dar algunos datos como Agoda.com y AsiaRooms.com para todo lo que es el Sudeste Asiático. En Google, también puedes teclear "wheelchair-accessible hotel" y cualquier destino. Es recomendable leer los comentarios de los usuarios y tratar de mirar sus fotos para tener una sensación de la entrada al lugar. Hay sitios muy buenos para personas con habilidades diferentes.

"Cuando fui a bucear a Cebu, en Filipinas, encontré uno muy cool: Cebu on Wheels. Es asombroso. Este tipo es un cuadrapléjico que comenzó un negocio para dar tures en Cebu, que es totalmente ignorado frente a sitios como Bali. También está Tour Watch, creado por Scott Rains, que es un portal para discutir sobre viajes de personas con estas limitaciones móviles".

Los destinos más baratos -Sudeste Asiático, Centroamérica- no parecen muy amigables para sillas de ruedas, comparados con Europa occidental, indica.

Como anécdota habla de Camboya: "Ése fue uno de los lugares que me sorprendieron por su accesibilidad. Los caminos son muy planos en Siem Reap. Contraté a un tipo con un tuk-tuk. Él fue absolutamente pro manipulando la silla de ruedas. No era un problema para él, no sé si porque lo hace habitualmente, porque tampoco sentí que tuviera una simpatía especial por mí. No me pareció que esto me abriera un puente con los camboyanos. Ahora, si debiera recomendar algún sitio en el Sudeste Asiático, sería Siem Reap y Angkor Wat. Contraté a dos tipos para que literalmente me levantaran hasta el segundo nivel de Angkor Wat. Estos tipos trabajaron duro para ganarse 20 dólares cada uno en el día".

Finalmente le preguntan ¿A dónde irás cuando termines la universidad?
Y su respuesta es: Probablemente a Sudamérica.

Ahora preguntamos: ¿Estamos preparados para este mercado?
Aquí dejamos para los interesados en el tema dos enlaces a documentos que pueden servir como referencia en accesibilidad.

Accesibilidad
Manual para la atención del turista con habilidades diferentes

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